¿ Eres de los Padres que dan a sus hijos todo lo que piden ? ¿ Eres capaz de gastar la mitad de tu salario para comprarle su juguete favorito ? ¿ Sientes que amas tanto a tu hijo que necesitas cumplir todos sus deseos ?

Pues bien, seguramene necesitas saber que consentir desmedidamente a tus hijos puede hacerles un enorme daño psicológico que puedes evitar.

Es muy fácil identificar si estas haciendo de tu hijo un niño consentido. Los sintomas:

Cedes fácilmente ante sus caprichos.
Gastas enormes cantidades de dinero en concederle lo que pide aunque esto te cause problemas económicos serios.
Te sientes vulnerable ante sus necesidades.
Tienes la mentalidad de que jamás lo lastimarías por nada en el mundo.
Tu hijo lloriquea constantemente para lograr lo que desea de tí.
Tu pequeño tiene más juguetes y ropa que ningun otro niño del vecindario.
Probablemente ya experimenta problemas con sus dientes pues ha comido tantos caramelos y su disciplina personal es mínima.

Talvez no lo sabías pero consentir a tu hijo puede representarle una serie de problemas de índole psicológico y emocional que no te imaginas. ¿ Porqué ? Es muy sencillo: el mundo del niño consentido es un mundo ilusorio. Es un mundo donde basta pedir o llorar un poco para obtener lo que desea. Nada más alejado de la realidad!

Recuerda que la niñez es una etapa de formación. Es el período de nuestras vidas donde debemos aprender a enfrentar el mundo (bastante hostil por cierto). Durante la niñez, los padres debemos acompañar a nuestros hijos en el camino hacia la madurez, con mucho amor, pero a la vez con total claridad del objetivo: hacerlos hombres y mujeres exitosos en un mundo decadente.

El niño que es consentido en extremo, llegara a la escuela, a la universidad y al trabajo, creyendo que todo el mundo debe conceder sus deseos. Esperará que la maestra o su jefe, accedan a sus peticiones con un simple "lloriqueo". Cosa que no sucedera. El resultado final al que exponemos a nuestros hijos es la frustración, el fracaso y la inseguridad emocional al sentir que en casa recibe todo lo que quiere, pero afuera no.

Si amas a tu hijos, este es un buen momento para balancear tu amor, enseñanza y disciplina para formarle y hacerle un muchacho maduro y fuerte para enfrentar los retos de su futuro. ¿ Que opinas ?

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Soy madre soltera, he leido con mucha atención cada uno de los artículos y no saben como hubiera deseado leer este artículo hace algunos años, ahora soy víctima de el egoísmo y prepotencia de mi hija adolescente de 14 años. Por años le dí en exceso ropa, juguetes, comida chatarra etc., actualmente es obesa y vive acusándome por todo lo que le pasa,mucho tiempo compense con cosas materiales la falta de tiempo, ahora estoy marcando límites como consecuencia de una terapia que estamos llevando, sin embargo es muy dolorosos los cambios para las dos ya que ella cuando le niego algo se pone frenética y agresiva, para mí es desgastante luchar contra su furia y me siento en muchas ocasiones perdida y sola. Ojalá incluyan temas sobre la adolescencia y el sentir de padres o madres que hemos cometido errores y queremos remediarlos. Ciertamente mi hija no es una mala persona ni yo tan pésima madre, porque es una niña talentosa a la que le he facilitado su desarrollo y a sus 14 años tiene grandes logros que la perfilan como una persona exitosa y brillante, es responsable y cuando no esta enfurecida por los límites tenemos charlas agradables dónde parecemos amigas.

< XWIN > dijo...

Hola, gracias por tu especial mensaje. Puedo percibir claramente tu angustia por la situación con tu hija y solo quiero decirte que tengo buenas noticias para tí. Hay una formula que si bien no retrocede el tiempo, puede quitar de tu corazon y de tu mente el sentimiento de culpa por una formación errada. Esa fórmula es el Perdón. Perdón habla de reconocer que se ha fallado y liberar a la persona de esa atadura emocional. Primero perdóntate a ti misma y luego habla con tu hija y busca un momento para pedirle perdón por tus errores. Talvez ella lo necesite tambien y puedes proponerle intentar comenzar una nueva relación que juntas deberán cultivar. No será fácil ni de un dia hacia otro, pero con voluntad y amor, se puede lograr. Bendiciones.

Anónimo dijo...

yo soy madre soltera de un niño de tres años y vengo haciendo todo lo que no debo hacer pero ya con estos consejos me pondre firme con mi hijoooo muy buenos consejos gfracias