Los padres solemos cometer muchos errores. Algunos por desconocimiento, otros por falta de carácter y otros por arrebatos.

Pero sin justificar las razones, debemos aprender que hay algunas cosas que hacemos que verdaderamente no ayudan en nada a la formación de nuestros hijos.


Aprender cuales son nos ayudará a luchar para eliminarlas de nuestra lista de "recursos" para la educación y a obtener mejores resultados en cuanto al desarrollo de los pequeños.

  1. Gritar desmesuradamente. Si hay algo que muchos padres hacen en un afán desesperado por mantener el control es alzar la voz al extremo de gritar cada vez que desean que sus niños entiendan lo que les quieren decir. Pero si realmente quieres saber que tanto estas en control puedes medirlo a la luz de este consejo. Entre más gritas, menos control tienes y viceversa. Desarrollar autoridad implica que tu niño será capaz de atender y obedecer sin que necesites levantarle la voz para ello y de echo, esto transmite también un mayor sentido de respeto hacia el o ella. Desde luego, existen algunas pocas excepciones a esta regla pues por ejemplo si ves que tu hijo esta a punto de cruzar la calle sin percatarse del peligro es totalmente válido y aceptable gritar su nombre y ordenar que se detenga. Pero esta es una situación totalmente diferente donde el objetivo es llamar su atención y no educarle.
  2. Concederles todo lo que desean. Como lo hemos comentado en anteriores entradas, satisfacer todos los deseos y antojos del niño solamente contribuye a alimentar en ellos su "alma desenfrenada" que pide y se le concede. Esto crea en el niño una sensación de que el mundo está en deuda con él y cuando sea mayor tendrá la percepción de que todos deberían estar a sus pies y conceder inmediatamente sus deseos. Te aseguro que su jefe, su esposa(o) y sus amigos no estarán dispuestos a este comportamiento por lo que las consecuencias sociales a largo plazo pueden ser muy graves. Comprar juguetes, chucherías, caramelos, bebidas o ir a cualquier parte solo porque el niño lo pide es la mejor fórmula para una formación social deficiente.
  3. Comprar su sonrisa con un obsequio. Cuando los padres tienen que estar ausentes todo el día ya sea por trabajo o por distintas ocupaciones y ven a sus hijos solamente por las noches, usualmente tienden a llegar a casa con un obsequio. Desde luego un obsequio nunca es malo excepto si esto hace que obtengas una sonrisa "mecánica" y automática ya que el niño no se alegra de verte a ti sino se alegra de recibir un obsequio. Su expectativa por tu llegada no se basa en la relación entre tu y el o ella sino en la curiosidad por el "que obsequio me traerá hoy". Al final del tiempo, es mejor que tu hijo llene su corazón de amor y estima hacia ti que su dormitorio de juguetes.
  4. Facilitarles todo lo que hacen. Uno de los problemas de nuestro siglo, según los analistas del comportamiento humano es que todo "es fácil". Los hornos de microondas, los celulares, la TV por cable, Internet y todas estas tecnologías hacen que nuestra vida sea más fácil y que hagamos las cosas con mayor rapidez. Sin embargo, sino tenemos suficiente cuidado, nuestra cultura familiar puede convertirse en una terrible plataforma para la pereza, el ocio y la falta de iniciativa. Hacer todas las cosas por nuestros hijos, arreglar sus camas, cambiarles de ropa, atar las correas de sus zapatos, hacer sus tareas (ojo), limpiar el desorden en sus dormitorios, etc. Son solamente algunos de los ejemplos de cómo podemos inconscientemente convertir a nuestros pequeños en seres humanos inútiles, cómodos e irresponsables. El trabajo es bueno, la responsabilidad se debe inculcar a todo nivel y la pereza debe ser combatida sin tregua para que el fruto sea de bendición.
Así que recuerda, no todo lo que hacemos que aparentemente es bueno, tiene un fruto positivo. Cada acción como padres debe ser evaluada a la luz del fruto que produce en el carácter de nuestros hijos. Y la buena noticia, siempre hay tiempo de cambiar.

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Esta es una pregunta común y obligada para muchos padres en la formación de los niños. De hecho, a muchos les causa problema no sentirse cómodos acerca de cuándo y cómo hablar de sexo con los hijos porque es usual consideararlo un tema en extremo "delicado".

La segunda razón por la que es difícil para un padre hablar abiertamente con sus hijos es por los mismos prejuicios inmersos en la forma como ellos fueron educados y que de alguna manera les creo una especie de paradigma equivocado acerca del sexo.

Así que, en la primera parte de este post permíteme ofrecerte algunos consejos sabios y a la vez prácticos basado en valores y principios que te ayudarán a manejar este tema con total libertad, seguridad y confianza con tus hijos.

El principio de todo: ¿ Que es el sexo para ti ?
Lo primero que necesitamos analizar para entender mejor el proceso de formación de los hijos es que es lo que como padres entendemos acerca del sexo. Lo que sea que tengas como concepto de "sexualidad" es lo que te formaron en tu niñez y juventud. ¿ Es acaso el sexo algo malo ? ¿ Es sucio ? ¿ Es el sexo algo perverso ? o sera el sexo algo natural, puro y normal dentro de los seres humanos.

Si respondiste acertadamente a la segunda respuesta, seguramente eres de los pocos padres que han adquirido un entendimiento claro y sin distorsión acerca del tema. Que de hecho, es justamente eso: La sexualidad humana es algo tan normal, puro y limpio como cualquier otro proceso o sistema del cuerpo humano. Acaso ¿ consideras sucio el proceso digestivo ? o talvez ¿ consideras pervertido el proceso circulatorio del cuerpo ?, ¿ entonces porqué razón llegamos a conceptualizar el sexo como algo distinto ?

La respuesta es muy sencilla, porque los hombres en nuestra maldad hemos mal-usado algo bueno para convertirlo en algo místico, destructivo y muchas veces humillante para muchas personas. De ahí que sin darnos cuenta, el humanismo nos enseñó que el sexo, o hablar de sexo es malo y morboso.

Desde luego, al igual que en todas las cosas de la vida, los extremos son malos y el mal uso del sexo o bien las relaciones sexuales fuera del matrimonio, desde luego son desagradables a Dios y se llama fornicación. Pera aún el entender esto es parte de tener claridad acerca de la sexualidad.

Así que el primer paso y seguramente el más importante que debemos dar como padres es clarificar nuestros propios paradigmas acerca de la sexualidad. Mientras no tengas la seguridad de poder entenderlo como algo natural, normal y perfectamente puro no estarás preparado(a) para hablar de ello a tus hijos. Es muy probable que en este punto estés pensando que esto es muy difícil para ti (talvez por tus propias experiencias), pero justamente de eso se trata este blog, de ayudar a padres e hijos a encontrar respuestas para la formación exitosa de los niños.

Una vez que logres manejar el tema como algo normal y sin prejuicios, entonces estarás preparado para hablar con tus hijos, desde luego de la forma correcta y mesurada como lo harías acerca de cualquier otro tema. Cómo hablas a tus hijos acerca del sentido del olfato, o del sistema respirtatorio ? Te averguenza hablar de la nariz, o de los intestinos o del cerebro ? Entonces porqué no hablar con la misma naturalidad de los temas inherentes a la sexualidad como: varón, hembra, genitales o relaciones íntimas ?

Desde luego hay una forma, un tiempo y palabras adecuadas para hablarlo con cada niño conforme a su edad. De ello hablaremos en la segunda parte del post! Mientras tanto, porqué no te suscribes y recibes todos los artículos de Hijos Exitosos haciendo click aquí.

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Esta mañana encontré a mi pequeño hijo de 6 años escondido en un rincón de su dormitorio intentando reparar su auto de juguete.

Cuando le pregunte si todo estaba bien respondió con voz baja y sin verme a los ojos "si, estoy bien". Su frustración era notable y sus ojos a punto de llorar me gritaban que tenía un problema, pero algo le impedía decírmelo con confianza.

Inmediatamente supe que algo no estaba bien y esta era una oportunidad de oro para fortalecer la confianza de mi hijo en mi. ¿ Qué hubieras hecho tu ?

Supe que unos minutos antes, en un arranque de emoción el había cortado los cables que controlaban su auto de control y ahora este ya no funcionaba! Estaba frustrado e intentando desesperadamente unir los cables con cinta adhesiva.

En un segundo intento le pregunte de nuevo "¿te paso algo?" y nuevamente su respuesta fue negativa. Talvez porque su pequeño "gran orgullo" le impedía contarme su frustración al dañar su juguete. Así que actué de esta manera:


  1. Derribé su barrera emocional. Le dije: "déjame ver que le ocurrió a tu auto", e inmediatamente lo permitió. Me involucré en su problema y el necesitaba saber que era importante.

  2. Identifiqué el problema sin hacerle sentir culpable. Dije "Entiendo, no era lo que deseabas hacer y quieres arreglarlo". Sus lágrimas brotaron y asintió.

  3. Reafirme su confianza. Le dije "sabes que papa esta cerca y puede ayudarte". "¿ Deseas que te ayuda a arreglarlo?". Inmediatamente note el cambio de expresión en su rostro. Continúe: "siempre puedes contarme cuando tengas un problema, papito puede ayudarte".

  4. Le hice saber cuánto le amo. Lo abrace, limpie sus lágrimas y le dije: "te amo y haré todo lo que pueda para ayudarte a arreglarlo". Sonrío y el entusiasmo volvió. Fue en búsqueda de herramientas para la operación de "reparación" y unos minutos después estábamos juntos intentando arreglar el auto dañado. Realmente me comprometí.

Para mi fortuna, esta sencilla ilustración tiene un final feliz ya que logre arreglar los cables dañados del auto y hacer que volviera nuevamente a funcionar. Sin embargo, se que habrá muchas veces cuando los problemas no precisamente tengan una solución de 5 minutos.

De hecho, una de las grandes preocupaciones de los padres es cuando sus hijos se vuelven introvertidos y prefieren hablar con sus amigos o amigas antes que con sus padres. No hay algo más doloroso que descubrir que tu hijo tiene un problema grave y ser tu el último en enterarte.

Lo que hice con mi hijo fue reafirmar su confianza con el mensaje claro de que no menosprecio sus problemas o preocupaciones por muy pequeñas que estas puedan parecer.

Tu hijo debe sentir que sus problemas son importantes para tí, tan importantes como los tuyos propios y si tu hijo aprende de pequeño que puede hablar contigo y encontrar ayuda, apoyo y amor sin condenación o culpabilidad, cuando crezca podrás tener las seguridad que también vendrá a buscarte.


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¿Has experimentado alguna de estas situaciones?

  • Tu hijo pareciera hacer oídos sordos cuando le dices que haga o deje de hacer algo

  • Experimentas incomodidad cuando tu niño hace un tremendo escándalo en casa de algún amigo o familiar por el simple hecho de que no concedes todos sus deseos

  • Te averguenza cuando tu hijo se tira al suelo, grita y hace exactamente lo contrario a lo que le dicen

  • Tu hijo que ahora es un adolescente te reta, grita enfurecido o hasta pareciera dispuesto a levantar la mano contra ti!

Si es así, seguramente eres uno mas de esos padres preocupados y horrorizados con un niño rebelde. Hoy te presento algunos consejos para tratar con ellos.


Se consistente al disciplinar: la rebeldía nace cuando no disciplinas consistentemente a tu hijo. Eso significa que algunas veces lo disciplinas y otras veces no (dependiendo de si estas o no de humor), lo cual es tremendamente dañino para su carácter. Establece reglas en casa y cumplelas siempre, eso ayudará a que tu hijo se sienta más seguro.

No te rías de sus maldades: reírse o tomar a gracia cuando hace cosas indebidas es un grave error. Si te ríes el mensaje que le transmites es que lo que hace esta bien y su inclinación será por volver a repetirlo. El niño que pega, grita, arrebata o hace groserías jamás debe recibir aprobación de tu parte o de los que le rodean y le aman. Al contrario, el debería saber que lo que hace no esta bien.

No permitas faltas de respeto hacia sus hermanos: el respeto se aprende en casa. Las faltas de respeto hacia sus hermanos y/o hermanas debe ser disciplinadas con firmeza. El niño que no respeta a los de su casa, tampoco respetará a los de afuera, entiendase: amigos, vecinos, compañeros de escuela, compañeros de trabajo, etc.

No toleres que te levante la voz: una de las faltas más graves en casa debe ser las que son hacia los padres pues ellos representan la autoridad. Si tu hijo rebelde aprende que puede gritarte o hasta levantarte la mano, lo hará por el resto de su vida y cuando crezca será un peligro aún para tí. Si reacciona groseramente hacia mamá o papá, deberá ser disciplinado inmediatamente, de esa manera, estarás formando muchachos respetuosos de sus padres lo cual les atraerá bendición.

Demuéstrales tu amor incondicional: tus hijos deben saber y escuchar constantemente de tu boca que les amas incondicionalmente. Tu amor hacia ellos no debe depender de sus notas en el colegio, ni de su capacidad de hacer o no hacer algo. Ellos deben estar seguros de tu amor y que aún la disciplina es una forma de amarles. Si tu hijo falla en la escuela, enseñale, refuerzale, trabaja con sus capacidades intelectuales, pero el amor debe ser siempre incondicional.

Jamás les compares con nadie: Tu hijo debe saber que es único, especial y amado por quien es. Evita las comparaciones con otros niño y más aún con sus propios hermanos. Compararles o hacerles sentir inferiores a otros hace un gran daño en ellos y crea resentimiento que lleva a la rebeldía. Jamás compares a tus pequeños por ninguna razón.

Finalmente recuerda:

La disciplina aplicada con amor y consistencia ayuda a formar el carácter de los hijos dando a sus padres un fruto apacible.



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Siempre cuando se acerca el fin de año y veo tanto movimiento comercial alrededor de las fiestas me hace reflexionar sobre lo vanas y vacías que se han vuelto, cuando son una gran oportunidad para reflexionar, enderezar el camino y proponernos grandes propósitos para el próximo año.

Algunos psicólogos dicen que regalar juguetes a los niños es para los padres una especie de "aspirina" que les hace sentir mejor, sobre todo cuando su conciencia, que funciona como una alarma les hace recordar que han fallado en muchas cosas a lo largo del año. Así que para encontrar una sonrisa en estos días, es muy cómodo regalar un juguete y esa sonrisa sera mas grande (pero mas volátil) si es un juguete llamativo y costoso.

No nos engañemos, hay muchas cosas más valiosas y duraderas que podemos obsequiar a nuestros hijos en estas épocas, hoy te comparto algunas sugerencias.

Y no es que esté mal regalar un juguete o un bonito par de zapatos, porque agradar a tus pequeños con un detalle como éste puede ser muy agradable. El problema está en "sustituír" los valores y principios por obsequios materiales y creer que con ello las cosas están bien.

Pero si lo que realmente deseas en lo más profundo de tu ser es comenzar bien el año, da un primer paso, un paso diferente, un paso que tus hijos y tu esposa(o) valoren.


  1. Armonía familiar. No hay nada que tu familia pueda apreciar más que la armonía en el seno del hogar. Comprométete a ti mismo con cuidar tus palabras, tus gestos, tus reacciones y tu forma de expresarte cuando estas molesto. El autocontrol es un principio fundamental en la búsqueda de la armonía familiar. Evita las discusiones acaloradas y evita tomar decisiones cuando estés enfadado(a). Si necesitas hablar sobre algún problema hazlo en privado y cuando estén serenos. Si no es posible hacerlo, busquen un mediador, alguien sabio y maduro que pueda ayudarles a visualizar de manera sensata los problemas.

  2. Tiempo con tus hijos. Algunos suelen decir "es mejor tiempo de calidad, que tiempo de cantidad". Estoy totalmente en desacuerdo con ello. Ese concepto me parece más una excusa barata para justificar nuestra falta de compromiso con buscar el suficiente tiempo para compartir con nuestros hijos. ¿ Puedes encontrar tiempo para una cita de trabajo ? ¿ Puedes encontrarlo para una reunión con amigos ? ¿ Puedes encontrar tiempo para ir de compras ? Entonces, ¿ porque no podemos encontrar tiempo suficiente para pasarla con los pequeños ? Comprométete a poner el tiempo con tus hijos en agenda y a considerarlo un compromiso tan formal como cuando lo haces con tu propio jefe. Y desde luego, sera mucho mejor si el tiempo compartido es de calidad.

  3. Buscar a Dios. Muchos pasamos la vida tan confiados como si Dios no existiera hasta que los problemas nos ahogan. Puedo asegurarte que la vida será más fácil y tu familia será mas fuerte si de corazón buscas la guía del creador. No hablo de religión sino de fortalecer tu fé y buscar de corazón esa relación personal que todos necesitamos con Dios. Tus hijos lo agradecerán.

  4. Amor y disciplina. Comprométete a amar a tus hijos mostrándoles disciplina consistente. No más tibieza. No más inestabilidad emocional. Permíte que ellos te vean con amor y autoridad y esto les inspirará seguridad en sus vidas.

  5. Buen ejemplo. Sobre todas las cosas nuestros hijos valorarán el buen ejemplo. Tu forma de hablar, tu forma de expresarte, tu forma de actuar, tu honestidad, el trato que das a tu esposa y hasta tu forma de ganar el pan diario tus hijos lo imitarán. Obsequiales un buen ejemplo. Que puedan ver en tí, el mejor padre para que puedan imitarte y ser como tú.

Finalmente recuerda, tus hijos son, después de tu esposa, el mejor tesoro que Dios te ha brindado, aprecialos, amalos y entrégales este fin de año, el mejor regalo: un mejor padre.


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Hoy te comparto uno de los principios fundamentales mas importantes para el éxito en la formación de tus hijos y es la honra a los padres.

Talvez haz escuchado antes acerca de la honra pero es muy probable que al igual que yo, te sorprenda saber cuanta importancia puede tener en el futuro de tus hijos el aprender a honrar a sus padres.

Honrar significa muchas cosas: respetar, amar, dar el mejor lugar, hablar bien y jamás avergonzarse de alguien. La honra a los padres es una ley universal que funciona para todo ser humano.


Si honras a tus padres, seguramente tendrás prosperidad y bendición proveniente de lo alto. Por el contrario, la falta de honra cierra las puertas y torna el camino cuesta arriba en la vida. Quien no lo ha experimentado alguna vez !

Aun la biblia en el libro de Éxodo nos dice:


"Honra a tu padre y a tu madre para que te vaya bien y seas de larga vida".


Entonces, deseas lo mejor para tus hijos y que les vaya bien en la vida ? Enseñales a honrarte a ti y a tu esposa. Aquí algunos consejos:
  • Jamas permitas que ellos te levanten la voz. No existe razón justificable para que tu hijo reaccione agresivamente hacia ti.

  • Jamas permitas que ellos respondan con groserías o altanerías. Enseñales desde pequeños a medir sus palabras, especialmente cuando se dirigen a papá o mamá.

  • Enseñales a honrar a su madre y a su padre en todo momento, frente a sus amigos, compañeros y en cualquier lugar.

  • Procura estar siempre de acuerdo en las decisiones que toman como padres para que ellos puedan percibir la fortaleza de la familia. Esto les ayudará a sentirse más seguros y respetarte.

  • Demuestra respeto hacia tu hogar siempre y ellos también lo harán.

Finalmente una reflexión muy importante: El niño que aprende a honrar a su padre, seguramente le será fácil honrar a Dios. El niño que obedece a su padre, comprenderá la importancia de obedecer a Dios.

Y seguramente..., les irá bien en la vida.

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Tus Hijos son Como Tú

13.9.08

Este video habla por si solo. Espero que el mensaje pueda llegar a lo más profundo de tu ser. Bendiciones.




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